Nuevas Líneas de Investigación
La
historia es una disciplina humanista. El relato histórico se ve filtrado por la
subjetiva visión de sus narradores, al fin y al cabo, hijos de su tiempo. Así
nació la Historiografía.
Tras el
final de la Segunda Guerra Mundial irrumpía en escena uno de los modelos
historiográficos más influyentes en la disciplina, la denominada
"Escuela de Annales". A partir de la segunda mitad del siglo
XX su acercamiento a las ciencias sociales y la ampliación de su campo de
trabajo fueron elementos definitorios de dicha corriente. El fenómeno de
Annales dio pie a la creación de dos corrientes: La Historia Social y la
Historia de las Mentalidades.
Otra de
las corrientes aparecidas en los últimos años es la Historia de las
Representaciones, cuyo exponente es Roger Chartier.
De Estados
Unidos llegó la última de las grandes corrientes de investigación del siglo XX,
la Criometría Definida por su metodología más que por su aplicación.
El
desarrollo de la Historia Cultural Popular propicio la difusión de la
Historiografía en las naciones del Tercer Mundo. Ante los síntomas de
agotamiento de los grandes paradigmas, emerge con virulencia el
"resurgimiento de la narrativa".
Las
corrientes lingüísticas comienzan a hacer mella en la historiografía, con la
introducción del giro lingüístico. Según la teoría del giro lingüístico es
imposible determinar el significado único y preciso de un texto porque es
susceptible de múltiples interpretaciones: "hay tantos textos como
lectores".
En 1993
surge el proyecto de crear un foro de encuentro y discusión sobre cómo hacer
historia: Historia a Debate. Los pilares temáticos de este proyecto son: La
dedicación al oficio de historiador, la escritura de la historia y sus
enseñanzas.
Respecto
a la búsqueda de un nuevo paradigma se tiende hacia una Historia Social más
narrativa, pensada, comprometida, global, reivindicativa e interdisciplinaria.
Los
fenómenos que recorren nuestra sociedad actual inciden en la forma de escribir
la historia y son: la globalización del planeta, brotes de fundamentalismo
religioso, desastres medioambientales, etc.
Ahora
más que nunca la figura del historiador se hace imprescindible, para aprender
la realidad del acontecer histórico y hacerla llegar a la sociedad. La
historiografía será siempre una disciplina llena de vida y con un futuro
comprometedor.
CREADO POR: Karina Elienai Mendoza Guerrero

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